• Mario Alberto Gonzalez Robert

Interrail con mi hermano - Parte 3

En Paris hicimos couchsurfing en casa de un parisino quien muy amablemente nos fue a recoger en coche a una estación de metro cerca de su casa.

Cuando llegamos a su apartamento, conocimos a su novia española a quien aparentemente había conocido hace poco en un viaje y se había mudado con él hacía unos días. Eran muy amables pero casi no hablaban, intentamos hacerles plática preguntándoles cosas típicas pero era bastante complicado. En un punto, mi hermano les preguntó cuál era su música preferida a lo que contestaron “no sé, es una pregunta difícil”.

Habían preparado una cena de año nuevo para nosotros muy buena y mientras comíamos, les preguntamos cómo celebraban los locales esa noche. Nos respondieron que normalmente la gente no hace mucha fiesta en exteriores porque hace frío y casi todos preferían hacer algo en sus casas, además de que la calle en la noche se volvía algo peligrosa. Un poco decepcionados por eso, seguimos disfrutando de la cena pero el agotamiento del viaje comenzó a golpearnos duro, al punto de casi quedarnos dormidos sobre el plato. Justo después de terminar, nuestros anfitriones se fueron a su cuarto, mi hermano ya estaba prácticamente dormido y yo también ya había descartado la idea de salir luego de lo que habíamos escuchado y además estábamos bastante lejos del centro. Al día siguiente mientras paseábamos, nos dimos cuenta de nuestro error. La mayoría de los grandes monumentos por los que pasamos, estaban llenos de confeti y había todos los rastros de que había habido un fiestón.

Decidimos no pensar más en eso y disfrutar de nuestra visita por París, que es una de mis ciudades favoritas para pasear. Nuestra estancia se extendió tres días en los cuales logramos ver muchas cosas, incluso las catacumbas, a las que ya había intentado entrar tres veces anteriormente pero siempre me tocaba que estuvieran cerradas por algún motivo u otro. Estas son bastante interesantes y algo sombrías, con muchas frases y recordatorios de nuestra mortalidad, las cuales me dio mucho gusto poder entender y traducirle a mi hermano.

En un punto del viaje, le dije a mi hermano que si en Bélgica habíamos comido el waffle más delicioso del mundo, en París teníamos que comer unos éclairs, así es que entramos a una boulangerie, de las que hay por todas partes, y nos compramos uno para cada quién. Estuvieron deliciosos.

También hicimos la visita obligada a la torre Eiffel, la cual es un poco más barata si decides subir por las escaleras, aunque la fila enorme no se puede evitar. Otra cosa impresionante a la que no había ido antes fue el mausoleo de Napoleón, con sus detalles en mármol y oro que lo hacen ver impresionante.

Una noche, mientras estábamos en el boulevard de Clichy, cerca del Moulin Rouge, decidimos ir a comprar cosas para hacernos unos sándwiches y comer en la calle. Nos sentamos en una de las bancas del boulevard y nos tocó ver una discusión entre unos árabes. Un grupo de mujeres le gritaban algo en la cara a un hombre y luego llegaban otros hombres igual a gritarle, luego de un rato llegó la policía y se los llevó a todos. Hablaban una mezcla de francés y árabe por lo que no pude entender de qué iba el pleito pero al menos nos proveyeron algo de entretenimiento durante la cena.

De Paris tomamos un tren de alta velocidad TGV a Lyon, donde nos tocaron asientos junto a una familia de gitanos. La mujer empezó a hacerme plática y cuando le dije que soy mexicano, se emocionó y me empezó a preguntar un montón de palabras en español. No paramos de hablar en todo el viaje, en un momento le conté acerca de los dulces picantes mexicanos, que mi hermano había llevado en una bolsa enorme como de cinco kilos, y le di uno a probar. Dijo que eran asquerosos y casi vomita. Yo no lo podía creer, a mi me encantan y se me hace horrible que no los pueda conseguir en Europa, pero bueno, aquí no están acostumbrados a eso.

Nuestra estancia después en Lyon se pasó muy bien, escribiré de ella en mi siguiente entrada.


Torre Eiffel

3 views

Or call 07504215788

  • Patreon

©2018 by Magoro Graphics.