• Mario Alberto Gonzalez Robert

Finlandia: Savitaipale

Finlandia durante el verano fue increíble; los paisajes naturales junto con sus cielos claros y azules así como su clima cálido, lo hacen un lugar paradisiaco, excepto por la cantidad enorme de mosquitos.


Primero llegué con mi amigo español a Helsinki, donde nos recibió mi amigo que conocí en España mientras estaba estudiando ahí hace algunos años. Caminamos muchísimo conociendo toda la ciudad y mi amigo finlandés se aseguró de que tuviéramos una experiencia auténtica de su país, invitándonos el primer día a un sauna, que al principio pensé que iba a ser un lugar público peron en realidad era en su oficina donde trabajaba. Nos explicó que en Finlandia tienen saunas por todas partes y no es poco común tener uno en la oficina donde la gente que trabaja ahí puede relajarse. Encendió el calentador y fuimos afuera a jugar un juego finlandés que se llama "mölkky" el cual se me hizo muy divertido. Básicamente nos dijo que nuestra experiencia no podía cero más que finlandesa que eso. También nos invitó a ver como filmaban una escena de una película de zombies que iban a grabar en la madrugada pero después del cansancio del viaje y increíble relajación que me produjo el sauna, simplemente no pude lograrlo.


Pasamos unos días ahí y después me quedé la casa de una pareja en un pueblo pequeño llamado Savitaipale, no muy lejos de la frontera con Rusia. Estaba rodeado por hermosos bosques y cientos de lagos por todas partes, donde podemos nadar y refrescarnos de las cálidas temperaturas del verano. Tenían un enorme jardín donde casi todos los días cocinábamos en barbecue, muchos de los cuales preparé comida mexicana.


La principal tarea con la que les ayudé fue cortar madera para el invierno y sauna, así como cortar pasto y alimentar a los animales, pues tenían algunas ovejas y dos becerros. Un día estuve removiendo unas protecciones de plástico azul que habían puesto en todos los árboles cuando aún eran pequeños para mantenerlos a salvo, pero ahora ya eran simplemente basura que había que quitar. Ese día hacía mucho calor pero la cantidad de mosquitos y de moscas era tan enorme y desesperante que tuve que usar una chamarra de manga larga y un sombrero con una red que me cubría la cara, así como guantes, porque había ortigas por todas partes también. Me veía tan chistoso que mi anfitriona me pregunto si me podía tomar fotos a lo cual obviamente respondí que sí.


Cerca de mi día de partida, una buena amiga que hice ahí me invitó a salir en la noche a los únicos dos bares que había en el pueblo y después, ya tarde en la noche, fuimos con una pareja de sus amigos a una pequeña casa en el lago. Ya estábamos muy cerca del amanecer, porque en el verano allá la noche es muy corta, todos estaban bastante borrachos, de repente, el chico desapareció y su novia dijo que iba a buscar la lancha y que nos veríamos en el muelle. Después de unos minutos llegó, nos subimos y empezamos el lento viaje por el lago, coloreado por el sol del amanecer, disfrutando del suave pero frío viento (bueno, realmente me estaba muriendo de frío). Llegamos a una pequeña isla con una casita. Mientras calentaban el sauna, nos pusimos a pescar a ver si conseguíamos algo de desayunar o al menos para entretenernos un poco en lo que esperábamos, así es que nos subimos otra vez el chico y yo a la lancha con las cañas de pescar y dejamos a las chicas en la isla, cada quien intentando atrapar algo, todo esto mientras teníamos unas muy buenas y profundas conversaciones.


Me estaba enseñando cómo pescar porque solamente lo había intentado una vez y era un estilo diferente de pesca. Dos peces mordieron pero después de jalar para tratar de sacarlos, escaparon. Cuando regresamos, descubrimos que las chicas habían atrapado un pequeño pescado, aunque teníamos la sospecha de que lo habían sacado de una de las redes que los pescadores dejan esperando atrapar algo durante la noche.


Una vez que el sauna estaba listo, disfrutamos de varias sesiones de intenso calor seguidas por baños rápidos de agua helada en el lago hasta que nos cansamos y quedamos muy relajados, luego se les ocurrió intentar cocinar el pescado que habían atrapado, en las piedras de la estufa del sauna lo cual creó un olor asqueroso y haciendo que, obviamente, el pescado fuera imposible de comer, sin embargo, lo intentaron poniéndole algo de azúcar… Luego mi amiga intentó probarlo, dándose cuenta de que efectivamente estaba asqueroso.


Ya era la mañana del día siguiente y yo estaba exhausto, por lo que me metí a la sala de estar que se encontraba a un lado del sauna para acostarme en el sillón y tomar una pequeña siesta, después de que vi que mi amiga se quedó dormida en la banca de afuera mientras estaba mandando mensajes en su teléfono y que la pareja entró al sauna otra vez a hacer lo que las parejas hacen… Movían la pequeña casa tan duro que pensé que se iba a caer, pero sin ninguna energía para siquiera importarme me volví a dormir.


Cuando desperté todo mundo estaba listo para volver a casa así es que limpiamos todo y nos fuimos en la lancha nuevamente, esta vez disfrutando del clima un poco más cálido.

Una cosa de la que me acuerdo mucho también fue de un día que hubo una tormenta, mientras yo estaba leyendo en mi cama en la pequeña casita donde estaba hospedado, de repente vi que todo se iluminó como un flash, sentí todo temblar y escuché como una explosión. Después salí a ver qué había pasado y al preguntarle a mis anfitriones, quienes me dijeron que había sido un rayo que había caído en el jardín justo en medio de las casa y la pequeña casa donde yo estaba, cerca de donde estaban los animales y entonces empezamos todos a buscar daños, sin encontrar ninguno, todos los animales estaban perfectamente bien, sólo un poco asustados.


Las ovejas eran bastante chistosas, a algunas de las pequeñas les gustaba saltar como cabras y subirse al lomo de su mamá lo que nos daba mucha risa. Normalmente las tenían separadas de los becerros en el espacio más grande, que era el bosque de atrás. Un día a mi anfitriona se le ocurrió juntarlos para que se fueran acostumbrando porque el plan era dejarlos a todos siempre en la misma área. Ese día se desató el pánico entre ellos, los becerros estaban aterrorizados, las ovejas viejas también y las pequeñas siempre curiosas acercándose a los becerros los cuales trataban de huir lo más lejos posible. Además de eso, una de las ovejas decidió no seguir al grupo al principio cuando los cambiaron de área, por lo que se quedó separada del resto. Gritaba como loca y las demás empezaban a responder gritando igual, el gran drama era súper chistoso. Luego de algunas horas los pusieron en su espacio original y todo volvió la normalidad.


Vista del atardecer desde un lago en Savitaipale, Finlandia

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